¿Qué hacer si la empresa usa objetivos imposibles para justificar un despido?
De repente, los números cambian. Objetivos que antes eran razonables se convierten en metas inalcanzables. Las exigencias aumentan, los plazos se reducen y cualquier pequeño error empieza a utilizarse en tu contra.
Muchos trabajadores en España viven esta situación sin darse cuenta de lo que realmente está ocurriendo: la empresa puede estar preparando el terreno para justificar un despido por bajo rendimiento o incumplimiento de objetivos.
El problema es que esta estrategia suele desarrollarse poco a poco. Primero aparecen nuevas métricas imposibles. Después llegan advertencias, reuniones incómodas o correos cuestionando el rendimiento. Finalmente, aparece el despido.
La buena noticia es que no todo vale legalmente. Y cuando los objetivos son abusivos, arbitrarios o imposibles de cumplir, el trabajador tiene herramientas para defenderse.
Calculadora de Finiquito Online:
Obtén el cálculo exacto de tu despido o baja voluntaria al instante
¿Puede una empresa despedir por no cumplir objetivos?
Sí, pero con límites muy claros.
En España, la empresa puede sancionar o incluso despedir si demuestra:
- Incumplimiento continuado de objetivos
- Bajo rendimiento real
- Descenso voluntario de productividad
- Existencia de criterios objetivos y razonables
Sin embargo, no basta con decir que “no se cumplen resultados”. La empresa debe acreditar que los objetivos eran:
- Realistas
- Alcanzables
- Claros
- Medibles
- Coherentes con el puesto
Cuando las metas son imposibles o desproporcionadas, el despido puede ser improcedente o incluso nulo.
Cómo detectar objetivos imposibles o abusivos
Muchas veces el trabajador sospecha que algo no encaja, pero no sabe identificarlo jurídicamente.
Existen varias señales de alarma:
- Objetivos muy superiores al resto del equipo
- Metas que nunca antes existieron
- Cambios repentinos sin explicación
- Exigencias incompatibles con los medios disponibles
- Objetivos ambiguos o imposibles de medir
- Comparativas irreales
- Presión extrema para alcanzarlos
- Modificaciones constantes de criterios
Cuando la empresa cambia las reglas continuamente, la defensa del trabajador se complica artificialmente.
Qué buscan algunas empresas con esta estrategia
En muchos casos, el objetivo real no es mejorar la productividad.
Lo que algunas compañías buscan es:
- Justificar un despido disciplinario
- Evitar indemnizaciones elevadas
- Presionar al trabajador para dimitir
- Crear un historial negativo
- Debilitar futuras reclamaciones laborales
Por eso resulta tan importante reaccionar desde el primer momento.
Qué hacer si te imponen objetivos imposibles
Solicita siempre los objetivos por escrito
Nunca te quedes solo con instrucciones verbales.
Pide:
- Correos electrónicos
- Documentos internos
- Métricas oficiales
- Sistemas de evaluación
- Criterios concretos
Esto obliga a la empresa a definir claramente sus exigencias.
Guarda pruebas de tu rendimiento real
La documentación es fundamental.
Conserva:
- Informes de actividad
- Resultados históricos
- Correos de clientes
- Evaluaciones positivas
- Bonus anteriores
- Estadísticas
- Comparativas internas
Muchas veces el propio historial laboral desmonta la versión empresarial.
Compara tus objetivos con los de otros trabajadores
Uno de los elementos más importantes es la igualdad de trato.
Si otros empleados:
- Tienen metas más bajas
- Disponen de más recursos
- No reciben sanciones similares
puede existir arbitrariedad o discriminación.
Documenta la falta de medios
No se puede exigir el mismo rendimiento sin herramientas adecuadas.
Por eso conviene acreditar situaciones como:
- Falta de personal
- Sistemas defectuosos
- Sobrecarga de trabajo
- Formación insuficiente
- Cambios constantes de procesos
En muchos juicios laborales esto resulta decisivo.
Qué ocurre si empiezan las amenazas o advertencias
Cuando la empresa inicia reuniones de presión o advertencias formales:
Mantén la calma
Responder impulsivamente puede perjudicarte.
Pide explicaciones concretas
Solicita siempre:
- Datos objetivos
- Comparativas
- Métricas exactas
- Periodos analizados
Las acusaciones genéricas suelen tener menos fuerza legal.
Nunca firmes “conforme”
Si te entregan advertencias o sanciones:
Firma únicamente:
“Recibido, no conforme”
La importancia de los correos y mensajes internos
Muchos procedimientos laborales se ganan gracias a mensajes aparentemente normales.
Guarda especialmente:
- Correos de presión
- Cambios repentinos de objetivos
- Exigencias contradictorias
- Amenazas veladas
- Mensajes fuera de horario
Estos documentos pueden demostrar una estrategia empresarial abusiva.
Qué pasa si finalmente te despiden
Si el despido se basa en incumplimiento de objetivos, la empresa tendrá que demostrar:
- Que los objetivos eran razonables
- Que eran conocidos por el trabajador
- Que existían medios adecuados
- Que hubo incumplimiento grave y continuado
Sin esas pruebas, el despido puede declararse improcedente.
Cuándo el despido puede ser nulo
En algunos casos la situación va más allá.
El despido podría ser nulo si los objetivos imposibles aparecen después de:
- Reclamar derechos laborales
- Pedir reducción de jornada
- Baja médica
- Embarazo o maternidad
- Denuncias internas
- Actividad sindical
Aquí puede existir vulneración de derechos fundamentales.
Ejemplo habitual en España
Imaginemos este escenario:
Un comercial vende durante años dentro de la media del equipo. Tras reclamar comisiones pendientes, la empresa duplica sus objetivos mensuales y empieza a enviar advertencias por incumplimiento.
Meses después llega el despido.
En juicio se demuestra que:
- Ningún compañero tenía esos objetivos
- Nunca existieron antes
- La empresa no justificó el cambio
- El trabajador mantenía resultados normales
Resultado:
- Despido improcedente o nulo
- Indemnización
- Posible compensación adicional
Errores que debes evitar
Muchos trabajadores empeoran su situación sin darse cuenta.
Evita:
- Aceptar objetivos imposibles sin protestar
- Firmar documentos sin leer
- Responder agresivamente
- Dimitir por presión
- Ignorar advertencias formales
- Borrar correos o mensajes
La estrategia debe construirse con pruebas y prudencia.
La importancia del asesoramiento laboral
Cuando aparecen objetivos abusivos, muchas veces el conflicto ya está avanzando.
Consultar pronto con:
- Abogado laboralista
- Graduado social
- Sindicato
puede ayudarte a anticiparte y proteger tus derechos antes de que llegue el despido.
Conclusión
Los objetivos laborales deben servir para medir rendimiento, no para fabricar despidos encubiertos. Sin embargo, cada vez más trabajadores en España se enfrentan a metas imposibles diseñadas para desgastar, presionar o justificar salidas laborales.
La buena noticia es que la ley no protege los abusos empresariales. Cuando los objetivos son arbitrarios, desproporcionados o imposibles de cumplir, el trabajador puede defenderse.
Y en este tipo de conflictos, la diferencia entre perder derechos o frenar un despido injusto suele depender de algo fundamental: documentar cada movimiento antes de que sea demasiado tarde.


