Prestación por riesgo durante el embarazo: ¿Cuánto se cobra y cómo calcularla?
La prestación por riesgo durante el embarazo es un derecho reconocido en el ordenamiento laboral español que protege a las trabajadoras cuando su puesto de trabajo puede afectar negativamente a su salud o a la del feto. Se trata de una prestación económica de la Seguridad Social que se activa cuando no es posible adaptar las condiciones de trabajo o reubicar a la trabajadora en un puesto compatible con su estado.
En este artículo analizamos en detalle cuánto se cobra, cómo se calcula la cuantía, qué requisitos deben cumplirse y cuáles son los aspectos clave que deben tener en cuenta tanto trabajadores como departamentos de recursos humanos.
Calculadora de Finiquito Online:
Obtén el cálculo exacto de tu despido o baja voluntaria al instante
¿Qué es la prestación por riesgo durante el embarazo?
La prestación por riesgo durante el embarazo se concede cuando una trabajadora embarazada debe suspender su contrato de trabajo debido a la existencia de un riesgo específico en su puesto que puede influir negativamente en su salud o en la del feto. Este riesgo debe ser certificado por los servicios médicos correspondientes.
Es importante diferenciar esta prestación de la incapacidad temporal: en este caso, la trabajadora no está enferma, sino que el entorno laboral es incompatible con su situación.
Requisitos para acceder a la prestación
Para poder acceder a esta prestación, deben cumplirse los siguientes requisitos:
- Estar afiliada y en alta en la Seguridad Social.
- Estar embarazada y que exista un riesgo acreditado en el puesto de trabajo.
- Que la empresa no pueda adaptar las condiciones del puesto ni ofrecer uno alternativo compatible.
- Que el riesgo sea certificado por la mutua colaboradora o entidad gestora.
Un ejemplo práctico sería el de una trabajadora expuesta a sustancias químicas peligrosas. Si no es posible eliminar ese riesgo ni reubicarla, podrá acceder a esta prestación.
¿Cuánto se cobra por la prestación?
La cuantía de la prestación por riesgo durante el embarazo equivale al 100% de la base reguladora correspondiente a contingencias profesionales.
Esto significa que la trabajadora percibirá una cantidad equivalente a su salario base de cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, sin aplicar reducciones.
¿Cómo se calcula la base reguladora?
La base reguladora se calcula generalmente tomando como referencia la base de cotización por contingencias profesionales del mes anterior al inicio de la suspensión del contrato.
Ejemplo práctico:
- Base de cotización mensual: 1.800 €
- La trabajadora percibirá el 100% de dicha base → 1.800 € mensuales
En este sentido, la prestación resulta más favorable que otras situaciones, como la incapacidad temporal por contingencias comunes, donde no siempre se percibe el 100% del salario.
Duración de la prestación
La prestación se mantiene desde el momento en que se suspende el contrato por riesgo durante el embarazo hasta:
- El inicio de la baja por maternidad, o
- La reincorporación a un puesto compatible, si desaparece el riesgo.
Esto garantiza la protección económica de la trabajadora durante todo el periodo en el que no puede desempeñar su actividad laboral.
Gestión y pago
La prestación es gestionada y abonada directamente por la mutua colaboradora con la Seguridad Social o por la entidad gestora correspondiente.
No es la empresa quien paga esta prestación, aunque sí tiene un papel clave en la evaluación inicial del riesgo y en la búsqueda de alternativas laborales.
Aspectos clave para empresas y trabajadores
Desde el punto de vista empresarial, es fundamental realizar una correcta evaluación de riesgos laborales y documentar adecuadamente cualquier intento de adaptación o reubicación.
Para la trabajadora, resulta esencial comunicar su situación cuanto antes y seguir el procedimiento establecido para evitar retrasos en el reconocimiento de la prestación.
Conclusión
La prestación por riesgo durante el embarazo es una herramienta esencial de protección en el derecho laboral español. Garantiza que la trabajadora pueda suspender su actividad sin pérdida de ingresos cuando su puesto representa un riesgo para su salud o la del feto.
Con una cobertura del 100% de la base reguladora, se configura como una de las prestaciones más completas dentro del sistema de Seguridad Social, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.


